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Hormona de Crecimiento (GH)

Breve Resumen: por Dr. Mario Moreno Pacheco

UTILIDAD CLINICA DE LA HORMONA DE CRECIMIENTO y DE LA IGF1 (Somatomedina C)

 

 

La hormona del crecimiento (GH) es producido por la glándula pituitaria y regula, junto a otras hormonas, aquellos mecanismos que intervienen en el crecimiento de cartílago y huesos tanto en longitud como en grosor.

 Por ello, alteraciones en su síntesis o funcionamiento están asociadas a algunas formas de enanismo o bajo crecimiento.

 Así mismo, tumores que producen un exceso de esta hormona puede producir gigantismo o acromegalia en función de si ocurre en niños o adultos, respectivamente.

 El crecimiento óseo comienza durante la vida fetal y continúa hasta la pubertad.

 Los niveles de GH disminuyen a medida que se envejece.

 La prueba de estimulación de la hormona de crecimiento (GH, por sus siglas en inglés) es una prueba dinámica que mide la capacidad del cuerpo para producir dicha hormona ante un estímulo.

 La Deficiencia de hormona de crecimiento (GH) o de su receptor causa un severo retardo del crecimiento. (1), por lo que es importante realizar el diagnostico y el Tratamiento antes de que termine la edad de desarrollo de los infantes.

 

Las concentraciones reducidas de GH y de IGF-I se asocian con una masa y una fuerza muscular disminuidas y también con una síntesis de proteínas más lenta. Se ha planteado la hipótesis de que la GH y el IGF-I tienen un efecto anabólico en los adultos porque estimulan la síntesis de proteínas musculares y por tanto pueden contrarrestar la pérdida muscular bajo ciertas condiciones como una intervención quirúrgica, una falla renal, una distrofia muscular, administración de glucocorticoides y la infección de HIV.(3) La biosíntesis de IGFs depende de la presencia de GH, por tanto la deficiencia de esta hormona conduce a bajos niveles de IGF-I, IGF-II e IGFBP-3; mientras que la administración de GH lleva a la elevación de IGF-I e IGFBP-3,(4) pero no de IGF-II.(5)

 Así, bajos niveles de IGF-I e IGF-II, aunados a concentraciones disminuidas de IGFBP-3 pueden ayudar a la detección de deficiencia de GH.7,(6).

 El hecho de que la concentración de IGF-I en suero se altere en respuesta a cambios en la dieta sugiere que la concentración de IGF-I puede servir como índice del estado nutricional.

 

HORMONA DE CRECIMIENTO EN PEDIATRIA (*)

 

El crecimiento es un fenómeno complejo que involucra numerosos factores variables según los momentos de la vida del individuo (crecimiento intrauterino, neonatal, infancia, adolescencia), contribuyendo al mismo factores ambientales, nutricionales, metabólicos, endócrinos, psíquicos y sociales, que interactúan con la dotación génica individual para determinar la talla final. La Hormona de Crecimiento (GH) junto con los glucocorticoides, insulina y hormonas tiroideas, tienen un rol importante en el crecimiento somático y la maduración tisular.

Aproximadamente desde el segundo año de vida y hasta el inicio de la pubertad se crece a un promedio de 5 a 6 cm por año en forma constante y similar para ambos sexos. A diferencia del patrón de crecimiento estable de la infancia, la pubertad implica cambios dinámicos no sólo del mismo, sino también de la composición corporal y de la maduración sexual la cual permite finalmente alcanzar la capacidad reproductiva. Durante la pubertad el varón adquiere el 17% de su talla adulta, y la mujer el 12 %.

 El comienzo de la pubertad se constata a una edad ósea en las niñas de aproximadamente 11 años y en los varones de 13 años. Las niñas suelen ingresar y completar cada uno de los estadios puberales antes que los varones, y en ambos sexos se puede observar una gran variabilidad en el inicio y cronología de esta

 El fin del crecimiento, en condiciones normales, se registra aproximadamente a una edad ósea de 15 años en la mujer y de 17-18 años en el varón.

  

 HORMONA DE CRECIMIENTO EN EL ADULTO (**)

 

La Hormona de crecimiento (GH) continúa jugando un rol importante durante toda la edad adulta, regulando el metabolismo y la composición corporal, promoviendo el fortalecimiento de los huesos y un corazón saludable; mejorando la calidad de vida general. La deficiencia de Hormona de crecimiento en adultos comenzó a ser reconocida como una entidad clínica a fines de la década de los 80. Es un síndrome que se observa en pacientes con patología Hipotálamo-hipofisaria, caracterizado por alteración de la composición corporal con disminución del tejido magro y aumento del tejido graso, con una preponderancia de la adiposidad abdominal; disminución del contenido mineral óseo con mayor índice de fracturas, disminución de la masa muscular con una reducción de la fuerza y el rendimiento para el ejercicio, alteración en la estructura de las fibras cardíacas y en su función, fibrinólisis alterada; aterosclerosis prematura con cambios en el perfil lipídico; intolerancia a la glucosa con insulinorresistencia; la piel es fina y seca, con escasa sudoración; hay deterioro de las funciones cognitivas, de la calidad de vida y de la sensación de bienestar. Existen dos grupos de pacientes: los que iniciaron su déficit en la infancia, secundarios a un déficit idiopático aislado de GH o a un pan hipopituitarismo funcional u orgánico; y aquellos de inicio en la adultez, la mayoría debidos a un adenoma hipofisario, habitualmente no funcionante, o como consecuencia de tratamiento con cirugía o radioterapia. Los pacientes con déficit iniciado en la infancia deben ser reanalizados, dado que solo un pequeño grupo de niños con déficit aislado idiopático de GH, siguen siendo déficit de adultos. En la mayoría de los casos el déficit es transitorio y desaparece entre la adolescencia y la edad adulta. Los distintos estudios muestran entre 20 – 87% de normalidad del eje somatotrófico. El IGF1 es un marcador útil de deficiencia de hormona de crecimiento en el adulto (6)

 La exploración del eje somatotrófico se realiza a través de la prueba de estímulo, debiendo los pacientes estar adecuadamente sustituidos en sus otros ejes.

 Los bajos niveles séricos de IGF-I en individuos malnutridos pueden ser normalizados por una adecuada rehabilitación nutricional. Una dieta rica en aminoácidos esenciales aumenta la concentración de IGF-I en suero más que una dieta rica en aminoácidos no esenciales. .

 

 

BIBLIOGRAFIA

1.- Liu JL, LeRoith D. Insulin-like growth factor 1 is essential for postnatal growth in response to growth hormone. Endocrinology 1999;149(11):5178-84

2.- Rinderknecht E, Humbel RE. The amino acid sequence of human insulin-like growth factor I and its structural homology with proinsulin. J Biol Chem 1978;253(8):2769-2776

3.- Welle S. Growth hormone and insulin-like growth factor-1 as anabolic agents. Curr Opini Clini Nutr Metabolic Care 1998;1(3):257-62

4.- Juul A, Dalgaard P, Blum WG, Bang P, Hall K, Michaelsen KF, Muller J, Skakkebaek NE. Serum levels of insulin-like growth factor (IGF)-binding proteins (IGFBP-3) in healthy infants, children, and adolescents: the relation to IGF-1, IGF-2, IGFBP-1, IGFBP-2, age, sex, body mass index, and pubertal maturation. J Clin Endocrinol Metab 1995;80(8):2534-2542

5.- Mandel S, Moreland E, Nichols V, Hanna CH, Lafranchi S. Changes in insulinlike growth factor 1 (IGF-I), IGF binding protein -3, growth hormone (GH)-binding protein, erythrocyte IGF-I receptors, and growth rate during GH treatment.J Clin Endocrinol Metab 1995;80(1):190-194.

6.- Span JP, Pieters GF, Sweep CG, Swinkels LM, Smals AG. Plasma IGF-I is a useful marker of growth hormone deficiency in adults. J Endocrinol Invest 1999. 22(6):446-50

 (*).- Apuntes de Congreso del Simposium sobre Hormona de crecimiento del DR. HUGO L. FIDELEFF y de (**).-DRA. MIRIAM AZARETZKY

 

 

 

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